octubre 20, 2020

Pago multas para recuperar su moto y la Municipalidad se la devolvió inutilizable, quedó sin trabajo.

En enero del 2020 un joven de Mercedes que se dedica al delivery sufrió el secuestro de su moto.
El motivo del secuestro fue que el trabajador tenía en su moto un caño de escape provisorio de uso deportivo y falta de patente que había perdido, tampoco tenía la documentación de la moto encima ni su DNI, la policía y los agentes de tránsito no le dieron la opción de correr a su casa para agarrar la documentación correspondiente. Un policía sí confirmó que la patente informada verbalmente por el vecino estaba limpia, sin pedido de captura.

Por las faltas cometidas el trabajador no niega en absoluto el derecho y deber de las autoridades de secuestrar su vehículo y admite los errores cometidos, pero el castigo impuesto por la municipalidad excede la legalidad ya que le robaron su medio de subsistencia utilizando el vehículo del que depende para trabajar y sobrevivir.

Además según cuenta, la policía lo trató como a un delincuente cuando en realidad nuestro vecino no tiene antecedentes penales.

Los agentes de tránsito al querer secuestrar su moto fueron enfrentados con súplicas por parte del trabajador que intentaba explicar que tenía la documentación en su domicilio.
Los agentes de tránsito ante la insistencia del vecino, que en ningún momento se violentó ni falto el respeto, procedieron a llamar a la policía. Al llegar la policía, repartida en 5 patrulleros,  un oficial dijo  a los agentes de tránsito “hacela corta, llévate la moto que a este lo cago a palos y lo llevo preso”- una jerga exagerada usada por los agentes para intimidar y evitar problemas asustando al infractor. Finalmente no hubo golpes ni arrestos, pero si lo agarraron entre varios policías sin ninguna necesidad, pues en ningún momento nuestro vecino mostró intenciones de impedir el secuestro de su vehículo más que con súplicas y explicaciones.
Aunque la situación no pasó a mayores al día siguiente el mismo policía que lo había amenazado con pegarle y detenerlo se cruzó con el mismo trabajador y le dijo “ya vas a ver, tene cuidado”, segunda amenaza que provocó en nuestro vecino un temor crónico hacia la policía, un temor que no es bueno para ciudadanos libres de antecedentes penales, ni tampoco para la policía que debe ganarse el respeto combatiendo a delincuentes y no a trabajadores.

Sin embargo, el trauma frente a la policía no fue lo peor, sino que actualmente el trabajador, hoy desempleado, fue desprovisto de su único medio de subsistencia a pesar de haber cumplido con las multas y requisitos correspondientes para recuperar su herramienta laboral.

Habiendo sido el secuestro de su moto en Enero, nuestro vecino sin grandes recursos económicos logró pagar las multas y completar los requisitos para recuperar el vehículo recién en Agosto, momento en que pudo terminar de desembolsar los $8.867 que implican los trámites que según admite el propio denunciante, fueron montos justos por sus infracciones.
Pero el problema fue que al ir a recuperar su moto y con un nuevo puesto de trabajo prometido en una famosa pizzería de la ciudad,  se encontró con una imagen desesperante para su subsistencia: la traba del volante y el asiento estaban destruidos siendo la moto inutilizable.
Hoy, la queja del trabajador no es el secuestro de la moto, tampoco las multas ni los trámites que debía completar para recuperarla pues admite sus errores y que estos deben ser regulados por las autoridades. Pero tras haber cumplido con estas obligaciones la Municipalidad le devolvió su elemento de trabajo totalmente roto, convirtiendo las multas y trámites en una estafa. Además también pesa sobre él un trauma injustificable respecto a la policía que lo trató según sus palabras como a un delincuente “casi me pega media comisaría por nada y yo soy un ciudadano que apoya a la policía, se que tienen un trabajo estresante pero no se la pueden agarrar así con un vecino normal que sobrevive honestamente, cometí errores y los pague como corresponde, no hacia falta mas”- concluyó en su relato.

De esta forma, la Municipalidad de Mercedes, además de imponer las infracciones necesarias y justificadas porque a todos nos molestan las motos ruidosas y nos exponen a delitos cuando no tienen patente, se excedió al dejar a un vecino trabajador fuera del mercado laboral tras haber confirmado que el vehículo fue objeto de faltas pero no de delitos.


Aclaración: esta nota no pretende desanimar a los agentes de tránsito para hacer su trabajo, por el contrario se aprecia que combatan los caños de escape deportivos que molestan a los vecinos y la circulación de vehículos sin patente. La nota se centra en el destrozo del vehículo y el maltrato policial.

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