Mercedes: BUP fortalece sospechas de fraude en elección de Lucas Fal (2015) y posteriores; atribuyen ACV y muerte a la injusticia
En el año 2015, Mercedes podría haber tomado otro rumbo bajo una intendencia gestionada por el difunto radical Lucas Fal, la única figura política con prestigio en la historia reciente de la ciudad.
A pesar de ser radical, Fal gozaba del apoyo de vecinos de otros sectores, incluyendo peronistas, en representación de los vecinos contra una organización criminal que se disponía a secuestrar la ciudad, y que había negociado su entrega con el entonces intendente Carlos Selva a cambio de un puesto como juez para su hija, Gisela Selva, y un ascenso como diputado.
En 2015, los principales medios nacionales, como Infobae, titulaban: “Un hermano de Carolina Fal complica a Wado de Pedro”.
La Cámpora, como se conoce a esta organización, derrotó a Lucas Fal en el año 2015 en un proceso que muchos cuestionaron y cuyas sospechas hoy se ven reforzadas tras un proceso electoral que supo prevenir el fraude, y en el que la fuerza política del intendente Juan Ustarroz sufrió una gran derrota, contrastada con sus cuestionadas victorias plagadas de denuncias ignoradas por el Poder Judicial y las autoridades electorales de manera sistemática.
Otra particularidad que fundamenta la desconfianza es que, en aquella elección, La Cámpora ganó en solo dos municipios: Mercedes y Moreno.
Según los testimonios de muchos vecinos que vivieron la elección en vivo, aquella jornada electoral Fal lideraba el escrutinio cuando, de forma repentina, se dio por ganador a Juan Ignacio Ustarroz, primo y hermano de crianza de Eduardo “Wado” de Pedro, con un 43,37 % (18.147 votos) por sobre el 42,43 % (17.772) de Fal.
No es menor que el propio intendente Carlos Selva antes de pactar con Juan Ustarroz ya había denunciado prácticas electorales fraudulentas como compra de votos y votos de difuntos y de residentes en otras ciudades domiciliados en terrenos baldíos locales.
Es así como, según muchos vecinos —hoy más convencidos que antes tras una elección con BUP (Boleta Única de Papel)—, el destino de la ciudad se torció en Mercedes y en muchas otras localidades que fueron cayendo bajo el control de la misma organización con métodos fraudulentos (como ocurrió, por ejemplo, también en Luján con el camporista Leonardo Boto).
Las consecuencias fueron devastadoras: ciudades y pueblos antes hermosos se convirtieron en villas sin seguridad, se inundaron de cocaína producida por socios de los intendentes en el exterior, sin servicios de salud, con hospitales colapsados, sin cloacas, y se convenció a la población de que el asfalto o la electricidad (que a su vez monopolizaron) eran cosas del primer mundo.
Pero además de todo esto, que ya es conocido por el país entero, en Mercedes resurge un reproche específico sobre aquella elección presuntamente robada a un vecino que, según dicen, se entregó totalmente a su ciudad. Alegan que fue esa injusticia la que le provocó un ACV seguido de fallecimiento a Lucas Fal.
Es cierto que Fal denunció operaciones mediáticas en su contra por parte de medios fuertemente beneficiados por La Cámpora a través de la pauta, como Protagonistas y El Nuevo Cronista, de la familia Guevara, que luego accedió a cargos municipales clave y está involucrada en el megafraude conocido como “De Gruttola”.
Hasta hoy, Lucas Fal es el único político local anualmente honrado por la comunidad sin necesidad de financiación de militantes. Muchos no ignoran que una victoria suya podría haber evitado la década más oscura que sufrieron los mercedinos.
