Con su silencio, organizaciones feministas de Mercedes muestran solidaridad al clan Sena que asesinó a Cecilia Strzyzowski
Mientras avanza la cuenta regresiva hacia el esperado veredicto en el juicio por el asesinato de Cecilia Strzyzowski, las organizaciones feministas y sectores de izquierda de Mercedes mantienen un silencio que llama la atención incluso entre sus propios simpatizantes. La ausencia de pronunciamiento contrasta con el fuerte posicionamiento que estos mismos espacios suelen mostrar en casos de violencia de género en todo el país.
En la ciudad, agrupaciones como la Asamblea de Mujeres Mercedinas, alineadas políticamente con referentes de Fuerza Patria, vuelven a quedar expuestas ante lo que distintos sectores interpretan como una actitud de respaldo implícito al clan Sena, la familia piquetera chaqueña acusada de asesinar y descuartizar a Strzyzowski en junio de 2023, para luego —según la hipótesis fiscal— deshacerse de los restos en un criadero de cerdos.
El mutismo no es un hecho aislado. Este mismo medio reveló hace pocas semanas el abrupto cambio de postura que los movimientos feministas e izquierdistas de Mercedes mostraron en otro caso estremecedor: el asesinato y desmembramiento de tres mujeres vinculadas al narcotráfico, una de ellas menor de edad.
En un primer momento, las agrupaciones locales reclamaron justicia con la intensidad habitual. Sin embargo, el escenario cambió de forma repentina cuando el expediente comenzó a rozar a dirigentes del sindicato docente SUTEBA. Desde entonces, se produjo una parálisis total de las protestas, acompañada por intentos reiterados de desviar el foco público.
Las críticas también alcanzan a figuras políticas de Mercedes que se presentan como emblemas del feminismo. Entre ellas, la diputada Vanesa Siley, conocida entre otras cosas por haber utilizado su banca para votar contra la ampliación del registro genético de violadores y para sostener privilegios jubilatorios de Alberto Fernández, aun después del escándalo por los ataques del expresidente hacia Fabiola Yañez.
Estos episodios se suman a otros silencios que beneficiaron a dirigentes peronistasdenunciados por abuso, como Fernando Espinoza o José Alperovich, cuyo resguardo político provocó malestar entre sectores que reclaman coherencia en la defensa de las víctimas.
En Mercedes, algunas referentes del oficialismo local también quedaron señaladas por su rol en estas maniobras de alineamiento político. Tanto la hija del intendente Juan Ustarroz como Gisela Selva (Actual diputada e hija del ex intendente Carlos Selva) cobraron durante el gobierno de Alberto Fernández sumas millonarias mensuales en organismos estatales vinculados al feminismo.
