Mercedes: indignación por zonas liberadas al delito; policía gritó a vecinos “¡No llamen al 911!”

Recientemente, vecinos de la ciudad bonaerense de Mercedes dieron a conocer una larga seguidilla de robos que no fueron reportados por las autoridades ni por los medios locales, sin actuación policial eficiente pese a la reiteración de delitos, muchos de ellos concentrados en las mismas zonas. A los robos se suma la liberación de la ciudad al consumo y venta de cocaína, parte de una estrategia fundamental del gobierno municipal para promover y sostener su control.

Cuentan vecinos de una de las zonas afectadas, identificada en las intersecciones de las calles 16, 22 y 47, que los robos son reiterados. Algunas víctimas sufrieron varios hechos en un mismo día, según los abundantes testimonios. Los robos se registran tanto en la vía pública como mediante invasiones a hogares.

En uno de los incidentes, relata un vecino que, al llegar la policía, descendió del patrullero una oficial femenina, quien gritó de manera prepotente a los vecinos que “no llamen al 911, sino al número de la comisaría”. Los dichos de la oficial refuerzan la hipótesis, ya reiteradamente confirmada, de encubrimiento por parte de las autoridades, ya que los llamados al 911 quedan registrados y obligan a la fuerza a acudir al lugar, mientras que los llamados a la comisaría local no dejan evidencia del hecho delictivo.

Es por ello que los vecinos, justamente en sentido contrario a la orden policial, deben comunicarse siempre con el número 911 y no con el número de la comisaría local, la misma señalada por la liberación de zonas junto con la Secretaría de Seguridad y Transporte, a cargo de Matías Maresca.

Además, muchos coinciden en señalar la existencia de clanes dedicados a la venta de cocaína, ampliamente conocidos en la ciudad, pero que, sin embargo, no se animan a denunciar formalmente debido a las represalias y a la falta de respuesta policial.

En Mercedes, la cúpula de la Policía Bonaerense acumula un amplio abanico de denuncias bajo diferentes carátulas, que van desde abusos sexuales a subalternas hasta delitos complejos como la protección a financieras irregulares vinculadas a funcionarios de todos los niveles, desde el Poder Ejecutivo hasta el Judicial. Así lo demostró la megacausa local conocida en toda la ciudad como “De Gruttola”, cuyas arcas eran custodiadas por miembros del Ministerio de Seguridad y que permanece congelada por el propio Ministerio Público Fiscal, cuyos funcionarios se encuentran involucrados.

A ello se suma el bajo número de efectivos en funciones debido a licencias psiquiátricas atribuidas a abusos por parte de jerarcas contra subalternos, así como la falta de intervención de otras fuerzas.

Los mercedinos no solo expresan su desamparo por la negligencia institucional; además, señalan a las autoridades como promotoras y encubridoras de los delitos, en consonancia con lo que ocurre en otros distritos provinciales.