Denuncia que importante abogado de Mercedes le hizo perder su caso tras insultarlo e invitarlo a pelear
En el Departamento Judicial de Mercedes vuelven a resonar denuncias que apuntan a una problemática tan delicada como persistente: la existencia de “casos vendidos”, una expresión instalada en el ámbito local para describir situaciones en las que abogados actúan en perjuicio de sus propios clientes y venden sus casos, por ejemplo, mediante acuerdos extraoficiales con aseguradoras.
En ese contexto, Kevin Guaraglia, oriundo de Chivilcoy, acusa a su ex representante legal, el conocido abogado mercedino Ariel Fusco, de haberlo traicionado, insultado, amenazado y hasta desafiado a pelear, quedando registrado en audios.
Según el testimonio de Guaraglia, el vínculo profesional derivó en una situación extrema, con episodios de maltrato verbal que —afirma— quedaron registrados en audios que aportó a este medio y asegura, son de finales del 2025. En ellos se evidencian insultos de diversa gravedad por parte del letrado y una invitación a pelear.
El conflicto tiene su origen en un accidente sufrido por Guaraglia en 2012, que le dejó secuelas permanentes. Doce años después, el denunciante sostiene que su abogado lo traicionó permitiendo que su caso se perdiera al no presentar pruebas.
“Me arruinó el expediente”, asegura Guaraglia, quien afirma que su representante actuó a sabiendas del impacto físico y emocional que el accidente tuvo en su vida y en la de su familia.
Consultado por este medio sobre pruebas vinculadas al expediente judicial, el denunciante indicó que la documentación clave —incluida su historia clínica— se encuentra en poder del propio Fusco.
El caso se inscribe en un clima de desconfianza que, según distintas versiones recogidas en el ámbito local, rodea a ciertos sectores del ejercicio profesional. En Mercedes, no son pocos los relatos que aluden a acuerdos extraoficiales entre abogados, aseguradoras y otros actores, con el objetivo de direccionar resultados judiciales.
Aunque estas sospechas rara vez avanzan en el plano formal, configuran un trasfondo que amplifica el impacto de denuncias como la de Guaraglia.
Guaraglia también señaló la participación en su caso de Javier Guevara, quien comparte estudio con Fusco. Según indicó, Guevara intervino en distintas instancias del proceso.
Cabe recordar que Guevara se desempeñó como director municipal de Tierras y debió renunciar al cargo tras verse involucrado en el mega fraude conocido como “De Gruttola”, en el que cientos o miles de personas fueron estafadas por una financiera trucha que funcionaba bajo la protección del Poder JUdicial de Mercedes y del Ministerio de Seguridad bonaerense. Casualmente también en torno a ese caso hubo damnificados que denunciaron que sus casos fueron vendidos por sus propios abogados.
El caso de Guaraglia, no es un hecho aislado, sino el reflejo de una práctica más extendida dentro del fuero local. Existen numerosos casos en los que los clientes terminan perjudicados por quienes debían defenderlos, generando daños económicos, personales difíciles de reparar, pero sobre todo dañando irreversiblemente al sistema judicial que sufre un 93% de rechazo por parte de la sociedad.
