Mercedes: detienen a “Gabito” Galindre, miembro de una banda de narcomenudeo que aterroriza a los vecinos

Durante meses, los vecinos de un barrio de la ciudad bonaerense de Mercedes fueron rutinariamente castigados por una oleada de robos a viviendas, ejecutados por una conocida banda dedicada también a la venta de cocaína. El 4 de mayo, tras meses de denuncias, uno de sus integrantes, identificado como “Gabito” Galindre, fue finalmente detenido.

El arresto habría tenido lugar luego de que el detenido se entregara voluntariamente, según una fuente no oficial que no pudo ser corroboradapor este blog.

Los vecinos ubicados en las intersecciones de 54 y 43, entre 16 y 24, sufrieron robos en sus viviendas durante meses; en algunos casos, varios robos en un mismo día, también en plena vía pública. Siempre señalaban ante este medio a la misma banda como autora de los delitos, pero las autoridades no actuaban: los hechos continuaban y la zona se consideraba “liberada”.

El 19 de marzo, los vecinos reportaron un tiroteo entre miembros de esa banda y oponentes que peleaban por el territorio, identificados como el “clan Chersio”. A pesar de los disparos, ninguna fuerza acudió al lugar ese día.

Ayer se informó que “Gabito” Galindre fue finalmente detenido, según dicen, tras entregarse voluntariamente. Él mismo habría llamado a la policía. Sin embargo, como suele ocurrir tras cada operativo, los vecinos aseguran que se trata solo de un “soldado” y no de quien dirige el negocio de venta de droga, a quien señalan como Martín Galindre.

La detención, de no derivar en más arrestos y en la desarticulación completa de la banda, sería una medida cosmética, lejos de paralizar el tráfico de cocaína del clan. También señalan que, aun desarticulando la banda y no a sus competidores, de nada serviría, ya que generaría la monopolización del barrio por parte del clan Chersio.En la ciudad bonaerense de Mercedes, muchos vecinos conocen diferentes puntos de venta de droga cada dos o tres cuadras; en algunos casos, incluso dos puntos en la misma cuadra, y hasta uno ubicado estratégicamente al lado de un centro de rehabilitación. La actuación policial es mínima, y menos que simbólica frente a la magnitud del narcotráfico en una ciudad considerada un paraíso para el consumo y la comercialización de cocaína. El hecho de que a pesar de una gran cantidad de denuncias el detenido posiblemente haya tenido que llamar a la policía para entregarse lo confirmaría.