Cuanto daño hacen las tasas municipales a la producción nacional y a la economía
La proliferación de “ñoquis municipales” —uno de los problemas centrales del municipio bonaerense de Mercedes que todo candidato político teme afrontar— representa una amenaza creciente para el desarrollo económico de la ciudad. Estas plazas, lejos de aportar al sistema, engrosan la masa salarial estatal, distorsionan el mercado laboral y erosionan la competitividad industrial.
El aumento de las tasas municipales se suma a una ya elevada carga tributaria local que encarece la producción. En Argentina, las empresas industriales abonan en promedio 7,4 tasas municipales cada una, lo que suma un peso significativo en los costos operativos. Al sumarse nóminas municipales sin aporte real, los recursos se desvían hacia el consumo interno improductivo, en lugar de destinarse a inversión, innovación o expansión productiva.
Tal como advierte Francisco Jueguen en La Nación sobre el impacto de las tasas municipales, “las empresas industriales pagan, en promedio, 7,4 tasas municipales cada una… son el 1,8 % del precio final de los alimentos”. Ahora bien, cuando ese peso tributario se suma a gastos innecesarios en personal estatal que no genera valor, se reduce aún más la rentabilidad de los sectores productivos. Esto debilita su capacidad de competir tanto en el mercado doméstico como en el internacional.
Los ñoquis municipales no solo desincentivan una gestión eficiente del gasto público, sino que además distorsionan el empleo formal. Producen una competencia desleal para trabajadores del sector privado, quienes deben asumir mayores cargas impositivas para sostener estos cargos improductivos. Además, dicho desvío fiscal contribuye a perpetuar desigualdades entre jurisdicciones que explotan esta lógica y aquellas que sí se orientan al crecimiento.
La combinación letal de impuestos excesivos y nóminas públicas infladas por intendentes eleva los costos generales de la economía, ralentiza crecimiento, disminuye la inversión nacional y extranjera, y genera riesgos de estancamiento. Según la UIA, la doble imposición —incluida la superposición de tasas municipales y otros tributos como ingresos brutos— constituye un lastre grave para el sector industrial. Al sumar los gastos innecesarios en ñoquis, la situación se agrava.
La provincia de Buenos Aires es en este sentido la más agresiva contra la economía con más tasas municipales por un monto 400 veces superior a las tasas municipales de Italia, explicó el periodista Francisco Jueguen.
