IOMA: Jubilados de provincia de Buenos Aires atraviesan infierno para acceder a consulta médica
Afiliados a IOMA se contactaron con este blog para denunciar la obstaculización del acceso a consultas médicas.
Los principales afectados son los jubilados y afiliados con problemas de movilidad, obligados a acudir a la oficina de IOMA a retirar un bono el mismo día que se realice una consulta médica.
Uno de los casos descritos trata sobre una jubilada que en sus 80 años debe caminar desde la calle 1 y 40 hasta IOMA (Calle 27 y 30) a retirar el bono para luego caminar hasta la consulta con su doctor. La jubilada cobra la mínima y contratar taxis está fuera de sus posibilidades.
Además de los viajes y vueltas, no hay que subestimar la tortura que representa esperar los turnos en las oficinas de la obra social. No les está permitido retirar el bono ni siquiera con anticipación, debiendo si o si presentarse en las oficinas el mismo día de cada consulta.
IOMA, la obra social de los empleados públicos bonaerenses, terminó en quiebra por una combinación de corrupción, desvío de fondos y uso político sistemático. Durante décadas, distintos gobiernos provinciales usaron los aportes de los afiliados como “caja” para financiar campañas, sostener estructuras partidarias o beneficiar a prestadores amigos. La falta de auditorías serias, contratos inflados, sobreprecios en medicamentos y la ampliación de coberturas sin respaldo financiero consolidaron un déficit estructural que dejó a la institución en crisis permanente.
Los principales responsables son los sucesivos gobernadores de la provincia, pero especialmente Daniel Scioli, que dejó deudas millonarias y sospechas de desvíos, y Axel Kicillof, bajo cuya gestión el deterioro se profundizó. Entre los directores, sobresalen Antonio La Scaleia en la etapa de Scioli y Homero Giles, referente de La Cámpora, que convirtió a IOMA en una de las principales “cajas políticas” del kirchnerismo bonaerense. En resumen, la quiebra de IOMA no fue un accidente económico, sino el resultado de años de saqueo y administración partidaria de una obra social que debería haber cuidado la salud de más de dos millones de bonaerenses.