Así funcionarios de Mercedes y sus familiares parasitan a los vecinos

La ciudad bonaerense de Mercedes en los últimos años se convirtió en símbolo despótico de la Provincia de Buenos Aires, con un nivel de saqueo sin precedente a contribuyentes y una estructura de nepotismo destinada a concentrar los bienes de los vecinos en unas pocas familias.

La investigación surge por el alto nivel de presión fiscal contra vecinos, la voracidad recaudatoria de la municipalidad y Provincia simultáneos a una decadencia inaudita: servicios de salud y seguridad desmantelados, infraestructura en crisis, mínima inversión en Educación, y otras áreas de vital importancia. Los vecinos no dejan de preguntarse a dónde van a parar los fondos recaudados con tanta agresividad.

El intendente Juan Ustarroz, percibe un salario superior a los $9.000.000, su hija como parte de un acuerdo con La Libertad Avanza continua en ARCA con un salario superior a los $3.000.000 a pesar de su probada carencia de idoneidad. La esposa del intendente percibe más de $2.000.000 de la Cámara de Diputados bonaerense.

Los salarios de los concejales, cuyo trabajo no beneficia en absoluto a los vecinos y que, tras cada sesión, terminan complicando aun más la vida de los contribuyentes, perciben cerca de $2.000.000, pero no de manera igualitaria: el libertario Pollacchi recauda más de $1.700.000 en su cargo, mientras que el kirchnerista Santiago Altube percibe más de $1.900.000 aunque además recibe por encima de $400.000 de parte de la Secretaría General de Cultura y Educación, superando los $2.300.000.

Los directores de las secretarías municipales van más allá: Matias Maresca, el mismo Secretario de Seguridad y Transporte responsable de un aumento de la inseguridad sin precedentes cobra más de $4.000.000. Su colega, Luciano Demergasso, director de Prensa cobra casi $3.000.000, ademas de lo obtenido en negro a traves del lucro por medios de su propiedad financiados por el municipio.

La situación se vuelve un poco más indignante cuando se estudian los salarios de los responsables del desmantelamiento del sistema de salud en la ciudad: el director del hospital Dubarry, Walter Crema, cuenta con un salario superior a los $5.700.000, mientras que el director adjunto, Martin Avalle, percibe $3.800.000, además de $2.400.000 desde el Ministerio de Justicia, figurando además con licencia en su cargo en el Servicio Penitenciario. No debe olvidarse que además de sus extraordinarios ingresos Avalle utilizó el Dubarry para armar su propia PYME familiar incorporando a la planta a su hermana Marcela Avalle, su esposa Lucía Rosito, su hija Martina Avalle y sus sobrinas Agustina y Clara Arancibia.

Según una fuente, la calidad de “aguantaderodel hospital de Mercedes es tal que incluso incorporó al hermano del intendente kirchnerista de Suipacha, Juan Agustin Mancini, en el área de cirugía.

El jefe de ANSES, Rafael Velasquez, obtiene más de $3.700.000. Cabe aclarar que también el intendente Ustarroz aún figura como director de ANSES con licencia, amparado por el propio Velasquez y por su antecesor Mauricio Pollacchi, en un claro pacto de corrupción, donde tanto votantes libertarios como peronistas son traicionados por sus respectivos líderes. Ese pacto también implica financiación del gobierno nacional a Wado de Pedro a través del Consejo Federal de Inversiones, una caja de USD$180 millones de dólares.

Es importante recalcar que la investigación es parcial debido a la magnitud de acomodos, por ejemplo, en el caso del intendente se omite a la gran mayoría de familiares diseminados en el Poder Judicial, con los cuales esta investigación hubiese tardado semanas, pero que superan a la decena de acomodos en cargos privilegiados.

De los datos obtenidos puede conocerse el destino de los fondos saqueados a los ciudadanos, cuyos hijos ya no pueden ni acceder a un plato de carne: unas pocas familias privilegiadas.