Mercedes: Continúan las denuncias por obras cloacales mal ejecutadas y caños rotos
Precariedad urbana, desidia estatal y falta de transparencia en la gestión municipal.
La ciudad de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires, gobernada por el intendente Juan Ignacio Ustarroz, enfrenta un creciente deterioro urbano que se manifiesta en basurales clandestinos sobre terrenos usurpados, calles destruidas por obras defectuosas, frecuentes inundaciones y un alarmante retroceso en infraestructura básica.
Vecinos de distintos barrios continúan denunciando la falta de respuesta ante obras cloacales mal ejecutadas. En la calle 22 bis, entre 103 y 103 bis, los residentes advierten sobre una instalación sanitaria colapsada que pierde agua de forma constante. A pesar de los reiterados reclamos y del considerable aumento en las tasas municipales, el municipio no ha dado respuestas ni soluciones.
Este no es un hecho aislado. En los últimos meses se han registrado numerosos casos de vehículos dañados por hundimientos en calles recientemente intervenidas, producto de trabajos mal realizados o abandonados. A pesar de las denuncias públicas y los accidentes, ninguno de estos episodios ha sido judicializado.
La falta de transparencia en el uso de fondos públicos agrava la situación. Concejales de todos los bloques, junto con el Ejecutivo municipal, han evitado dar a conocer información detallada sobre el destino de partidas asignadas a obras públicas. Muchas de ellas fueron anunciadas y presupuestadas, pero jamás se ejecutaron, alimentando sospechas de corrupción y mala gestión.
La corrupción en torno a la obra pública no solo afecta a vecinos sino también a industrias sin acceso a servicios básicos, contribuyendo con la pobreza y el desempleo, tal como denunciaron por ejemplo, empresarios extorsionados con sumas millonarias a cambio de conexión a la red eléctrica.
En otro tiempo apodada “La Perla del Oeste” y mencionada como potencial capital del país, Mercedes hoy exhibe signos alarmantes de precarización estructural. La postal de vecinos abalanzándose sobre camiones volcados para faenar ganado en plena ruta refleja con crudeza el nivel de necesidad y decadencia que atraviesa una ciudad cuya transformación no parece detenerse, pero en dirección contraria al desarrollo.