agosto 30, 2025

Mercedes: Conurbanización de lo que fue ciudad pintoresca, hoy intransitable entre destrucción, basura y roedores

Alguna vez fue conocida como “La Perla del Oeste”. Hoy, Mercedes, ciudad del interior bonaerense, lucha por sostener esa identidad entre calles destruidas, basura acumulada, postes caídos y denuncias crecientes por abandono institucional. Lo que era una ciudad pintoresca se ha transformado en un ejemplo alarmante de lo que sucede cuando la desidia y los intereses políticos reemplazan a la gestión.

El proceso no es reciente. Muchos lo sitúan en los años de gobierno del exintendente Carlos Selva, pero señalan que se profundizó bajo la administración actual de Juan Ustarroz. En el centro de la crítica: una política de urbanización desordenada que, bajo la excusa de inclusión habitacional, ha derivado —según denuncias vecinales— en tomas de tierras fiscales y asentamientos sin infraestructura básica a cambio de votos.


El resultado es una ciudad con barrios que, lejos de avanzar, retroceden. Calles que eran transitables hoy están convertidas en trampas de barro. Vecinos de diferentes zonas aseguran que el propio personal de la Secretaría de Obras Públicas, dirigida por Luis Ponce, ha intervenido de forma inexplicable en calles mejoradas por los propios vecinos con rellenos de piedras, destruyendo mejoras autogestionadas con maquinaria municipal.

En varias esquinas, los vehículos varados en el barro son parte del paisaje habitual. A ello se suman colapsos cloacales que no sólo generan anegamientos, sino hundimientos que se tragan vehículos. Las veredas, mientras tanto, exhiben árboles invadidos de cables eléctricos caídos, una imagen que combina precariedad con peligro letal. Ya se han producido muertes por electrocución en la vía pública, sin que haya responsables políticos sancionados.





Autoconvocados, vecinos incluso llegaron al punto de realizar reuniones para debatir la creciente presencia de ratas (Ni siquiera pudieron debatir porque la presidente de la sociedad de fomento Silvina Arrieta les cerró las puertas).

El deterioro no se detiene en la superficie. El hospital regional, que en tiempos no tan lejanos fue respetable a nivel regional, hoy es objeto de versiones que lo vinculan más con el abandono, la desidia e incluso con situaciones extremas: se habla de circulación de estupefacientes, falta de insumos básicos y denuncias graves sobre consumo de opioides, incluso entre personal médico. Algunas muertes, indican fuentes extraoficiales, estarían siendo silenciadas.

En materia educativa, la situación no es mejor. Hay reportes de derrumbes parciales en escuelas públicas, sin obras de reparación estructural a la vista. Todo esto en un contexto en que el Tribunal de Cuentas ha observado irregularidades en la gestión presupuestaria municipal, aunque las consecuencias políticas parecen, hasta ahora, inexistentes.

Mercedes ya no es la ciudad que fue. La frustración crece entre vecinos que no encuentran respuestas, que ven cómo sus barrios pierden valor, sus calles se deterioran y sus instituciones se vacían. Una ciudad que alguna vez brilló hoy parece condenada a una decadencia fabricada desde el poder mismo, bajo la sombra de una lógica que prioriza votos antes que bienestar.


La pregunta que resuena en cada grupo de vecinos organizados, en cada auto hundido en el barro, es simple pero urgente: ¿Se acordaran los mercedinos a la hora de votar, o volverá Ustarroz a comprar su memoria con bolsas de mercadería o la promesa de un cargo municipal?


PD: Mientras esta nota era redactada, vecinos de las calles 77, entre 10 y 6 reportan que municipales abandaron las calles dejándolas destruidas tras realizar una obra. Otra vecina al mismo tiempo reporto la caida de un gran arbol en la plaza San Martin, la mas centrica de la ciudad ubicada justo frente a la Municipalidad, afortunadamente sin víctimas.