Mercedes: peligrosas afirmaciones de concejales, se unieron para asegurar que niveles de arsénico son “perfectos” y ocultan pruebas

Durante la sesión de hace dos semanas en el Concejo Deliberante de la ciudad bonaerense de Mercedes, la concejal radical Débora Lacasa aseguró que los niveles de arsénico en la red de agua potable de la ciudad son “perfectos”, mientras que la concejal libertaria Silvia Di Leo recomendó archivar el asunto e incluso afirmó que los vecinos debían realizar sus propios estudios, una propuesta a la que adhirió la kirchnerista Andrea Bozzini.

Las concejales opositoras se alinearon así con el secretario de Obras Públicas, Luis Ponce, quien días antes había realizado una afirmación similar, y con los concejales del oficialismo local (Fuerza Patria).

Aparentemente, todos intentaron instalar la idea de que los estudios del ITBA se refieren únicamente al agua de pozo, pese a que el mapa de arsénico elaborado por la institución también muestra niveles elevados en la red domiciliaria, en algunos sectores hasta tres y cuatro veces por encima de lo permitido, mientras que en agua de pozo los valores llegan hasta diez veces el límite.

Los concejales aseguraron contar con numerosos estudios propios sobre la calidad del agua, aunque ni los informes ni el nombre del laboratorio interviniente fueron puestos a disposición del público.

De confirmarse valores de arsénico superiores a los 10 microgramos por litro, tanto la Municipalidad como los representantes del Concejo Deliberante estarían incurriendo en una grave conducta contra la salud pública al desinformar a la población y alentar el consumo de agua potencialmente contaminada.

Previamente, la concejal Débora Lacasa ya había sido expuesta por este blog por su rol en el encubrimiento de diversas irregularidades del Ejecutivo, incluido el caso del fraude del FISU y la defensa de cooperativas militantes utilizadas para la contratación precaria de personas vulnerables. En aquel entonces, Lacasa negó la existencia de cooperativas que emplearan en negro para la Municipalidad de Mercedes y terminó retractándose de su denuncia inicial sobre el FISU, pese a haber mostrado ella misma las irregularidades horas antes en televisión.

Por su parte, la concejal Silvia Di Leo admitió la existencia de una mafia dentro de su espacio político tras ser despedida de PAMI por haberse autodesignado ilegalmente en el organismo, pese a ocupar simultáneamente un cargo de concejal (lo mismo ocurrió con su compañero de bloque, Mauricio Pollacchi, quien fue despedido de ANSES tras autodesignarse en el organismo).

Lo que ningún concejal explica es por qué, si el agua de Mercedes es “perfecta”, la Municipalidad invierte en agua potabilizada para sus organismos, incluyendo para los propios concejales, que no beben agua de la red.