Ministro Juan Bautista Mahiques viaja a París con el juez Lijo, que debía procesar a Adorni

El gobierno libertario de Javier Milei parece tan agresivo contra la independencia de poderes como lo fue el kirchnerismo: designaciones a dedo, boicot a jueces que no se agachan ante el Ejecutivo y fuertes vínculos entre imputados por corrupción y magistrados.

En este contexto, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, viajará a París junto al juez Ariel Lijo, quien interviene en la causa por enriquecimiento ilícito en la que se investiga al jefe de gabinete Manuel Adorni.

La selección del juez Ariel Lijo para exponer ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) en Francia junto al Gobierno generó sospechas de un acuerdo de impunidad entre el oficialismo y el magistrado. Pocos días antes, el ministro Mahiques quedó expuesto al intentar boicotear el pliego de la jueza Michelli, cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, quien investiga causas de corrupción vinculadas a distintos gobiernos, incluido La Libertad Avanza.

Anteriormente, Mahiques fue criticado por realizar designaciones masivas en el Ministerio Público Fiscal porteño de manera urgente antes de solicitar licencia para asumir como ministro. Ya en funciones, también realizó designaciones cuestionadas, como la de su hermano, Esteban Mahiques, en la Unidad de Asesores.

La invitación del juez Ariel Lijo por parte del ministro de Justicia constituye una grave violación de la ética judicial que no pasó desapercibida.

Recientemente, el padre del ministro, el juez Carlos Mahiques, quien también fue beneficiado por su hijo al extenderse una prórroga excepcional para su retiro y fue expuesto recibiendo favores de imputados en las causas de la AFA, amenazó con demandar a periodistas y fuentes judiciales que filtran al público irregularidades y escándalos de corrupción que “dañan la imagen del Poder Judicial”.