Municipalidad de Mercedes lanza campaña publicitaria para negar altos niveles de arsénico en el agua

Tras el informe realizado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) que detectó hasta 10 veces más de arsénico por litro de lo tolerado, la Municipalidad bonaerense de Mercedes lanza campaña para desmentir la información a través de medios pagos.

Se trata de los medios “El Nuevo Cronista”, de la familia Guevara, y Noticias Mercedinas, de Cristian Falabella, que a pesar de no haber informado a la población sobre el estudio realizado por ITBA, al hacerse esta viral salieron a desmentirla con el Secretario municipal de Obras Públicas, Luis Ponce, como fuente. Se espera que otros medios locales se sumen a la tendencia como suele ocurrir normalmente.

Uno de los aspectos más irónicos es también que estos medios, conocidos por publicar cualquier contenido a cambio de un pago, refutaron el estudio del ITBA por no proporcionar ciertos datos de la metodología de investigación, a la vez que los mismos medios tampoco publicaron ningún dato de ningún análisis que respalde a Ponce.

Por otro lado, las declaraciones de Ponce no niegan el estudio del ITBA, ya que la muestra con mayor arsénico de 105 microgramos pertenece a un ejemplo de agua de pozo, de la que consumen miles de mercedinos, mientras que el agua de red triplica y cuadruplica el mínimo de arsénico tolerado por litro de 10 microgramos.

Valores de 30 a 40 µg/L como los detectados en la red, implican exposición elevada y pueden causar efectos crónicos tras años de consumo.

El arsénico se acumula lentamente en el organismo y, tras 5 a 10 años, provoca alteraciones en piel, sistema nervioso, cardiovascular y órganos internos.

Los primeros signos son manchas cutáneas (hiperpigmentación) y engrosamiento en palmas y plantas (hiperqueratosis), que pueden volverse lesiones precancerosas o cáncer de piel.

A nivel cardiovascular, se asocia con hipertensión, arritmias, enfermedad coronaria y aterosclerosis.

En el sistema nervioso, puede generar hormigueo o adormecimiento en pies y manos (neuropatía periférica) y dificultades cognitivas en exposiciones prolongadas.
También se han documentado síntomas digestivos leves como náuseas o diarrea.

El consumo prolongado de agua con 30–40 µg/L aumenta el riesgo de cáncer de piel, vejiga, pulmón, hígado y riñón, incluso en personas no fumadoras.

En embarazo y niñez, se relaciona con bajo peso al nacer, desarrollo neurológico afectado y mayor mortalidad infantil.

La muestra de mayor nivel de arsénico en Mercedes, de 105 microgramos, va seguida por otra de 98 microgramos, ambas de pozo, mientras que en la red se reportó un análisis resultando en 46 microgramos, otro en 39 microgramos, siendo la muestra menor de 21 microgramos por litro de agua según el mapa de arsénico del ITBA que ni autoridades ni medios locales se molestan en revisar antes de desacreditar.

Ninguna de las muestras dio los niveles permitidos de arsénico.