Wado de Pedro y la caja del CFI: viajes, hoteles, intérpretes, tecnología de punta, eventos millonarios y fondos para Insfrán
El clan comandado por el senador Eduardo “Wado” de Pedro, desde su base en Mercedes, logró conservar bajo el gobierno de Javier Milei un entramado de privilegios que incluye cargos para familiares y el control de una caja que ronda los USD 90 millones (cálculo de septiembre de 2024). Un presupuesto que funciona como fuente de lujos y herramienta de financiamiento político.
Solo en una licitación, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) —dirigido por el mercedino Ignacio Lamothe, primo de un conocido actor K y hombre de absoluta confianza de Wado— gastó más de $720 millones en eventos. A eso se suma una larga lista de compras que parecen pensadas para una élite burocrática: notebooks de 12 núcleos, equipos con 16 y 32 GB de RAM y licitaciones de Smart TVs de 75 pulgadas. También figuran viajes al exterior con hoteles, intérpretes y servicios turísticos sin detallar (EX-2025-61801-CFI-GES#DC).
Además del conocido prontuario de Eduardo de Pedro, Ignacio Lamothe tambien cuenta con su prontuario de denuncias por corrupcion, giros irregulares a municipios amigos, y dentro de la CFI misma por maltrato laboral, acoso sexual y deficiencias en la gestion edicilicia del organismo.
El beneficiado más constante por el CFI, según las licitaciones y compras directas publicadas por el propio organismo en su web, es el gobernador Gildo Insfrán, cuya provincia recibió fondos para el Centro Tecnológico FALAB Foresto Industrial, para la Universidad Provincial de Laguna Blanca, para el Polo Científico Tecnológico, el Instituto Politécnico de Formosa (IPF) y para supuestos programas de desarrollo para mujeres.
Solo en uno de los acuerdos acuerdo con Insfran, Lamothe y De Pedro entregaron $1.000 millones de pesos al formoseño (Acuerdo del Programa para el Desarrollo Productivo y Financiero de Mujeres).
Cabe aclarar la falta de transparencia, la web del Consejo Federal de Inversiones apenas muestra una pequeña parte del uso de fondos, solo unas pocas licitaciones y compras.
Los anuncios oficiales rayan lo irónico para cualquier vecino de Mercedes. Mientras se pregonan planes de “gestión energética”, miles de mercedinos siguen sin acceso a la red eléctrica y empresas locales no pueden operar por falta de servicio mientras el municipio no sabe apagar el alumbrado público de día. Y mientras el organismo habla de “gestión ambiental”, Mercedes continúa entre las ciudades más afectadas por la contaminación con arsénico en el agua.
La brecha entre el discurso federal y la realidad en la ciudad natal de sus administradores es abismal.
Pero los privilegios no se agotan en la caja del CFI. También alcanzan a los contratos familiares, como el de la sobrina de Wado, sostenida en ARCA por La Libertad Avanza pese a su falta de idoneidad y sin pertenecer en su momento a la planta permanente. El intendente de Mercedes, Juan Ustarroz —primo y hermano de crianza de Wado— conserva su cargo de director de ANSES Mercedes con licencia, blindado primero por el concejal libertario Mauricio Pollacchi y luego por el jefe local de LLA, Rafael Velásquez, ambos “libertarios” en título, pero alineados con el kirchnerismo en los hechos. En los niveles superiores, el engranaje se amplía con los operadores peronistas de LLA, Sebastián Pareja y Ramón Vera, y con el asesor presidencial Santiago Caputo, ex publicista de Wado antes del ascenso de Javier Milei. Tal vez ellos puedan explicar estos privilegios.
