Municipalidad de Mercedes usurpó terreno a familia, matones municipales fueron a patotearla

La familia Martínez Tissier denunció este 16 de abril un nuevo y preocupante episodio en el conflicto que mantiene con la Municipalidad de Mercedes, que usurpó parte de su terreno para establecer un basural ilegal creyendo que en el lugar vivía solo un hombre con síndrome de Down, del cual podrían aprovecharse fácilmente, hasta que sus familiares de CABA vinieron a la ciudad a defender su propiedad.

Hoy, la familia fue intimidada nuevamente por una patrulla de la Secretaría de Seguridad, a cargo de Matias Maresca, que ingresó a su terreno y arrojó residuos, para luego desplegar una maniobra intimidatoria frente a su vivienda.

Según relataron, el hecho ocurrió cuando un móvil oficial entró al predio perteneciente a la familia —y que la municipalidad utiliza como basural— y comenzó a descargar basura de oficina, incluyendo monitores de computadoras, en una zona cada vez más cercana a la casa. En el lugar también operaba una retroexcavadora, con la que los ocupantes del vehículo habrían coordinado acciones.

La situación escaló cuando uno de los integrantes de la familia comenzó a registrar lo ocurrido con su teléfono. De acuerdo a su testimonio, el conductor del móvil reaccionó con enojo y se retiró, pero no sin antes activar la sirena. Minutos después, el mismo vehículo se detuvo frente a la vivienda con la sirena encendida, en un claro gesto intimidatorio, simulando un accionar policial. Al advertir que estaba siendo filmado nuevamente, el conductor se dio a la fuga.

La denuncia apunta directamente al uso de recursos públicos para hostigar a un vecino. “Están usando una patrulla que pagamos todos para intimidar a quien defiende su propiedad”, expresaron, visiblemente indignados. También cuestionaron que se arrojen residuos en un lugar que oficialmente sería un espacio de relleno sanitario, lo que agrava aún más la situación ambiental y sanitaria.

El episodio no es aislado. La familia Martínez Tissier viene denunciando desde hace tiempo una escalada de violencia en torno a este conflicto con la gestión del intendente Juan Ustarroz. En los últimos años, el predio fue escenario de ataques con disparos, incendios intencionales reiterados y distintos actos de hostigamiento que, lejos de cesar, parecen intensificarse.

Lejos de brindar respuestas o soluciones, el silencio de la Justicia frente a estos hechos profundiza la preocupación. La reiteración de episodios violentos, sumada ahora al uso de una patrulla oficial en un contexto intimidatorio, plantea un escenario alarmante donde el poder político aparece vinculado a prácticas que buscan amedrentar a ciudadanos que reclaman por sus derechos.

Mientras tanto, la familia continúa resistiendo en su vivienda, en medio de un conflicto que ya excede lo administrativo y se ha transformado en una situación de extrema gravedad institucional.