Eduardo “Wado” de Pedro acarrea empleados públicos de Mercedes a marchas para inflar su imagen política

Durante la semana, Noticias Mercedes reportó que empleados del hospital Blas L. Dubarry abandonaron sus puestos de trabajo para viajar a la Ciudad de Buenos Aires e integrar la columna encabezada por el senador Eduardo “Wado” de Pedro en la marcha contra el gobierno nacional. La práctica no es nueva: también incluye el acarreo de docentes, cooperativistas y empleados municipales de la ciudad bonaerense de Mercedes, que suspendieron sus actividades para participar de movilizaciones políticas, entre ellas las organizadas en reclamo de la liberación de la ex presidenta y actual condenada por corrupción, Cristina Fernández de Kirchner, figura alrededor de la cual gira la campaña de Wado de Pedro.

Mientras los vecinos de Mercedes soportan una presión fiscal asfixiante producto de aumentos arbitrarios en tasas municipales e impuestos provinciales, los recursos públicos terminan financiando actos partidarios y operaciones de propaganda. El hospital Blas L. Dubarry, provincial pero bajo control real municipal, demuestra incapacidad para resolver traslados médicos o gestionar prótesis para pacientes, pero sí tuvo capacidad logística para organizar un micro de dos pisos destinado a movilizar empleados hacia la columna política de Wado de Pedro.

A diferencia de casos anteriores, la utilización de cargos, salarios y fondos públicos para movilizar militancia política —una práctica históricamente instalada en Mercedes— hoy expone la desesperación de La Cámpora, desplazada del centro de la escena política tras intentar promover un quiebre interno del peronismo contra el gobernador Axel Kicillof y luego de entregar los recursos hídricos del Argentina al gobierno israeli de Benjamin Netanyahu.

Fuera de Mercedes, gran parte de la izquierda ideológica —la que se moviliza por convicciones y no sólo por intereses económicos— abandonó su respaldo a La Cámpora y migró hacia espacios de izquierda menos contradictorios con sus propios discursos. Esos sectores ya superan en legitimidad y respaldo a los dirigentes camporistas. El fenómeno no se replica a nivel local, donde buena parte de los partidos opositores, incluyendo sectores de izquierda y referentes de LLA, continúan subordinados al aparato feudal de La Cámpora. Sin embargo, el desgaste de la organización ya resulta evidente en el resto del país.

Además de la utilización de empleados públicos y funcionarios para inflar artificialmente la imagen de la organización, Wado de Pedro dispone de otras cajas multimillonarias importantes, como el Consejo Federal de Inversiones (CFI), a través de la cual negocia acuerdos con gobernadores y financia a intendentes amigos. A pesar de los reclamos de votantes de La Libertad Avanza, el gobierno de Javier Milei se niega a disolver el CFI, y, por algún motivo todavía desconocido, continúa financiando a De Pedro, aun cuando esos fondos son utilizados para financiar actividades contra el propio gobierno nacional. En Mercedes, los libertarios prefieren fingir que esto no sucede y simplemente lo callan.