Peronismo dificulta aún más acceso de niños a proteínas con nueva regulación a huevos, esenciales para su neurodesarrollo
Tras eliminar la carne del menú escolar, el gobierno bonaerense de Axel Kicillof creó un nuevo impuesto con el fin de encarecer el precio de los huevos. Se trata de un certificado digital para el transporte de huevos exigido por el Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires. La medida recuerda a cuando el gobierno de Alberto Fernández impuso IVA sobre la leche.
Uno de los mayores problemas que enfrentan las sociedades es el desconocimiento sobre la alimentación necesaria para que niños y adolescentes en etapa de desarrollo alcancen un desarrollo cerebral óptimo. En esa alimentación, las proteínas animales juegan un papel crucial, especialmente el huevo, el alimento proteico de mayor biodisponibilidad y absorción.
Este desconocimiento por parte de la ciudadanía sirve a gobiernos para embrutecer biológicamente, y de forma irreversible, a generaciones enteras, y en general se combina con un fácil acceso a estupefacientes: la misma provincia que obstaculiza el acceso a proteínas esenciales para la maduración cerebral de los niños tiene uno de los mayores índices de narcotráfico.
La obstaculización se combina con políticas municipales destinadas a disminuir el poder adquisitivo de los ciudadanos: tasas municipales impagables que obligan a los comercios a trasladar altos costos a sus clientes, forzándolos a modificar sus dietas.
El daño causado por una dieta infantil carente de proteína animal es irreversible: no puede “curarse” con medicamentos ni con tratamientos neurológicos, y constituye una “inversión” a largo plazo para gobiernos conscientes de que su supervivencia depende de la ignorancia del pueblo.
