Mercedes acumula quejas por basurales improvisados por Municipalidad y vecinos, zanjas con agua podrida y animales muertos
La ciudad bonaerense de Mercedes abandonó hace ya más de una década su imagen de “la Perla del Oeste” para comenzar a transformarse en un reflejo del conurbano bonaerense: asentamientos precarios carentes de infraestructura, miles de personas sin acceso a agua potable, viviendas sin electricidad, asfalto ni cloacas, configuran el diseño anhelado por La Cámpora para retener poder entre sectores vulnerables fácilmente manipulables.
A la falta de infraestructura y las falencias en la gestión de los servicios públicos, incluidos los de recolección de residuos, se suman basurales clandestinos: desde terrenos usurpados por la propia Municipalidad para improvisar basurales ilegales, hasta zonas utilizadas por vecinos que arrojan toda clase de residuos en espacios públicos, perjudicando a otros habitantes. La crisis sanitaria se agrava por una proliferación de ratas y ratones sin precedentes.
Mientras se mantiene una causa penal contra el intendente Juan Ustarroz por haber improvisado un basural ilegal en terrenos que usurpó a la familia Martínez Tissier, más vecinos denuncian que lo que comenzó como un abuso por parte de las autoridades y la implementación de basurales ilegales terminó siendo adoptado, con los años, por muchos habitantes que, en lugar de arrojar residuos en contenedores, los depositan en espacios públicos improvisados.
Uno de los puntos registrados por este blog abarca la calle 61, entre 18 y 20. También puede verse otro tendal de basura en la calle 65, desde la 16 hasta la 26. Según reportaron a este blog, ambos casos, al igual que la denuncia de los Martínez Tissier, remarcan la presencia de cadáveres de animales y ratas. Sin embargo, denuncias similares se replican en numerosos puntos de la ciudad y ya no son reportadas debido a la normalización de la situación.
