Mercedes: Gendarmería habría sancionado a efectivo por consumir cerveza en una oficina
En el día de ayer, este blog publicó una imagen compartida por gendarmes que se desempeñan en la ciudad bonaerense de Mercedes, en la que se los observa consumiendo cerveza dentro de una oficina. Si bien no hubo una comunicación oficial por parte de la fuerza, una de las personas involucradas respondió entre insultos, asegurando que habría sido sancionada y acusando a este blog de cometer un delito por difundir la imagen.
La publicación generó rechazo entre otros gendarmes hacia este blog, muchos se solidarizaron con sus compañeros y defendieron su supuesto derecho a consumir alcohol dentro de las oficinas. Sin embargo, según manifestó la propia gendarme que realizó las publicaciones, la conducta no habría sido avalada por la jerarquía y su accionar se habría visto sancionado como consecuencia.
La ciudad cuenta con antecedentes por decadencia en la fuerza, en septiembre de 2025, vecinos de las calles 21 y 4 se vieron envueltos en un conflicto con aspirantes a Gendarmería que, al mudarse al barrio, comenzaron a realizar reiteradas fiestas que se extendían hasta la madrugada con música a alto volumen.
Ante esta situación, se movilizaron inspectores municipales de Protección Civil, aunque sin brindar soluciones efectivas a los vecinos. Estos hechos fueron publicados por este blog el 3 de septiembre de 2025. Algunos vecinos también intentaron denunciar la situación en el cuartel de Gendarmería, pero aseguran haber sido ignorados por las jerarquías mientras las molestias continuaban.
Una institución históricamente respetada y prestigiosa parece haberse convertido, en los últimos años, en un mero instrumento de recaudación con miembros pobremente entrenados e indisciplinados. En la ciudad bonaerense de Mercedes, su accionar se concentra principalmente en el secuestro de vehículos por infracciones menores, como la falta de VTV.
Pero el golpe a la calidad de la fuerza excede a la Provincia. El 13 de enero se inició el juicio contra una banda de gendarmes oriundos de Salta, acusados de traficar 334 kilos de cocaína. El 15 de enero, un ex jefe de la fuerza fue detenido junto a un integrante del Servicio Penitenciario por traficar éxtasis y cocaína desde Salta hacia Mendoza.
En octubre, cabos que se desempeñaban en la ciudad bonaerense de Moreno, pertenecientes al Batallón Antidrogas, también fueron detenidos mientras distribuían cocaína. En Santiago del Estero, un comandante fue arrestado con seis kilos de cocaína en su poder. Los casos se multiplican.
Mientras tanto, en la ciudad bonaerense de Mercedes, conocida como un verdadero paraíso de la cocaína, con consumo y venta a la vista, se denuncian centros de distribución protegidos por la gestión municipal (algunos dirigidos por punteros directos del intendente Juan Ustarroz). Pero no se registran operativos antidrogas por parte de Gendarmería, abocada exclusivamente a tareas de recaudación contra los contribuyentes.
La profesionalización de la fuerza en la Provincia de Buenos Aires es un reclamo ciudadano cada vez más frecuente tras el cambio de gobierno nacional a fines del 2023, y frente a la decadencia que golpea a la Policía Bonaerense, actualmente inoperativa frente al delito, o incluso cómplice del mismo.
